Mujer, sé lo quieras ser pero sé bonita

A lo largo de la historia ha habido muchas mujeres que se han desarrollado de forma sobresaliente en todo tipo de carreras y actividades. Figuras femeninas que han roto esquemas, luchado contra su propio contexto y que han puesto las bases para lo que hoy somos como sociedad ¿Pero qué hace falta para que las mujeres realmente puedan convertirse en lo que siempre han soñado?

Uno de los paradigmas que en pleno siglo XXI, siguen poniendo freno en el desarrollo de las mujeres en los ámbitos profesionales, es la idealización de la belleza femenina. Aunque el mundo está más abierto a la reflexión sobre todos estos temas y cada vez más las mujeres son alentadas a cumplir sus sueños aún seguimos siendo educadas, quizás de forma inconsciente, con la idea de que la belleza física es lo más importante como cualidad femenina.

¿Por qué a las mujeres se les pasa por alto cosas como no terminar la escuela? ¿Por qué se asume que las mujeres manejan mal? ¿Te has descubierto a ti mismo/a desacreditando a alguna mujer por no ser bonita? ¿Por qué aún no se logra una participación importante en la ciencia, política o las artes?

Por las expectativas que se tienen de ellas, una niña que percibe un entorno donde se valora antes que nada el hecho de ser bonita o alentada a explotar eso como herramienta prioritaria, preocupada de que si no es “aceptablemente bonita”, no será tomada en cuenta, lo que manda a segundo plano sus aspiraciones profesionales.

Buscar la belleza física no es un crimen, ser “bonita” es un asunto de percepciones y estándares de belleza, pero lo que es un hecho es que la mujer pasa gran parte de su tiempo preocupada por su apariencia física, buscando la forma de verse bien, porque al menos “si no se es bonita se hace la lucha” y lo que realmente representa un problema es el hecho de que se impone como una obligación que limita a muchas mujeres para enfocarse realmente en lo que quieren hacer y genera una competencia poco útil entre ellas.

Es cierto que todos, hombres y mujeres, vivimos bajo presiones sociales de diversa índole que generan inseguridades en nuestro desarrollo, pero en el caso de las mujeres el vivir bajo una lupa eterna representa un limitante real para impulsar su inmersión en el ámbito profesional, porque no solo necesitamos que participen, también necesitamos que  estén realmente capacitadas para los puestos, que los ganen de forma justa, por sus habilidades y talento.

Por eso como sociedad necesitamos enseñar a nuestras mujeres desde niñas que lo más importante que tienen NO es su belleza física, sino a ellas mismas y sus sueños. Si les enseñamos eso y les damos las herramientas adecuadas les damos el verdadero poder para hacer sus sueños realidad, para comerse al mundo.

Texto: Estefanía Ornelas

Ilustración: Melissa Zermeño

Mujer, sé lo quieras ser pero sé bonita

Islandia

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